La industria de la construcción en
América Latina atraviesa por un periodo de dinamismo y transformación, impulsado por el crecimiento demográfico, la urbanización acelerada y la necesidad de modernizar la infraestructura obsoleta.
Esta coyuntura crea un apetito creciente
por insumos, materiales y maquinaria de
alta calidad, eficiencia y tecnología.